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Maratones, carreras y running

Cómo prevenir una lesión al correr

Una lesión es algo muy común en un corredor que entrena casi todos los días. Se va instalando una punzada en la rodilla que molesta, pero que no impide seguir corriendo. Con un ibuprofeno se atenúa.

Tras varias carreras más, el corredor está en el sofá, con un paquete de hielo en la rodilla. Lesiones como esta, hacen que hasta el 79% de los corredores dejen de correr cada año.

Cómo prevenir una lesión al correr

Una manera de prevenir es entrenar en casa, con sesiones suaves. En esta web tienes todo el equipamiento deportivo que necesitas para mejorar tu fuerza y rendimiento.

¿Cuales son las causas de estas lesiones tan frecuentes? Se habla y debate mucho acerca de su causa. Algunos afirman que son las zapatillas las que nos producen las lesiones, otros que son los errores que cometemos en los entrenamientos, o correr el mismo recorrido de 5 kilómetros por el mismo lado de la carretera, semana tras semana.

La causa es todas las anteriores.
Una lesión puede ser causada por una combinación de cosas. Por ejemplo, una cuestión anatómica, además de un error de entrenamiento y los zapatos incorrectos, pueden sumar lesiones.

A todo lo anterior, hay que sumarle que cada corredor es único, con una anatomía diferente y una historia de lesiones diferente.
Por eso, prevenir lesiones es tan difícil.

Pero en la última década, la ciencia ha cambiado su enfoque en cuanto a la prevención de lesiones. La mayoría de los expertos están de acuerdo en que para prevenir lesiones,
Mayoría de los expertos están de acuerdo en que para evitar lesiones, lo mejor es tener una adecuada forma de correr, un cuerpo fuerte, y el zapato correcto. Esta combinación puede disminuir la posibilidad de sufrir una lesión, pero no es la panacea.

Mejorar la forma de correr

Algunos creen que hay una forma correcta de correr, otros en cambio, dicen que la manera en que corremos es individual y no seguirla fomenta las lesiones.
Ambos bandos coinciden en que ciertos componentes de la forma, como una postura correcta y un paso adecuado, pueden ayudar a prevenir lesiones.

Justo antes de que el pie golpee el asfalto, el cerebro envía una señal a los músculos para prepararse para el impacto. Los músculos se contraen. Si esta comunicación es débil o lenta, los músculos no recibirán la señal a tiempo.
Algunos estudios conectan la fuerza de impacto con fracturas y otras lesiones.

El pie se está moviendo a través de pronación, y las fuerzas están en su pico más alto, lo que se traduce en que es la fase más potencialmente perjudicial. Un gran peso empuja hacia abajo las caderas, las rodillas, los tobillos y demás articulaciones del pie. Recuerda mantener un tiempo de recuperación adecuado al terminar tu sesión de entrenamiento.

Fortalece tu cuerpo

En la batalla contra una lesión, la mejor armadura es un cuerpo fuerte y en forma. Unos músculos, ligamentos y tendones fuertes, protegerán mejor contra el impacto. Si los músculos son débiles, una pisada no será igual que el resto. Pero con la suficiente fuerza, estos movimientos son los mismos cada vez, por lo que la mente y el cuerpo saben lo que pueden esperar.

El cerebro le dice a los músculos que se preparen para el impacto antes de que el pie golpee el suelo. Se activan los músculos del pie y del tobillo, proporcionando una base sólida para pisar.

Pero si esos músculos no son lo suficientemente fuerte, serán otros músculos los que trabajen de más, y toda la cadena de movimiento se ve interrumpida.

Al inicio del artículo mencioné las ventajas de entrenar en casa, en cintas de correr. Este método también tiene sus desventajas. Está muy bien explicado en esta web. Así tienes toda la información para decidir.