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Maratones, carreras y running

3 maneras de evitar lesiones en la cinta de correr

La cinta de correr es una de las mejores máquinas para hacer ejercicio y entrenarse para una carrera en interiores. Cuando el invierno llega, el clima empeora, las horas de luz se reducen y hace un tiempo horrible para salir a correr por la calle, por eso, las máquinas de correr suelen ser una de las opciones más socorridas para los que tienen que preparar una carrera.

Pero correr en una cinta a una alta velocidad puede resultar en una lesión si no se sabe utilizar bien. Los corredores pueden experimentar tensiones en el flexor de la cadera y dolor en el talón de Aquiles y la espinilla, debido a la postura poco natural.

3 maneras de evitar lesiones en la cinta de correr

Con esto en mente, hoy os proponemos tres estrategias a seguir para evitar lesiones cuando aprietes el botón On en tu próxima sesión en la cinta.

Evitar el constante aumento de velocidad

Seguro que has aumentado progresivamente el ritmo tratando de hacerlo coincidir con golpes o ruidos de otras máquinas que se oyen por todo el gimnasio. Pero es algo que no se debe hacer, pues tus caderas, rodillas y tendones pueden verse resentidos y resultar en un dolor severo por tener los pies más adelantados que el cuerpo.

Mantén el paso adecuado, más natural. O mejor aún, reduce el ritmo de la cinta a un nivel que no te suponga un esfuerzo excesivo.

Apagar el piloto automático

La cinta de correr es una superficie plana y uniforme que nada tiene que ver con el pavimento de la calle o la tierra del parque, donde hay grava, piedras y rocas. Esa uniformidad, por desgracia, conlleva un riesgo de lesión.

Si mantienes la misma velocidad y ritmo, solo vas a ejercitar el mismo grupo de músculos y articulaciones, con un aumento de lesiones en esas únicas zonas.

Puedes evitar el peligro variando la velocidad y la inclinación. Prueba a aumentar poco a poco el ritmo a intervalos predeterminados, y reduciéndola a un trote durante el tiempo de recuperación.

Cambia la rutina de ejercicios

En la mayoría de los casos, las lesiones por correr en cintas son causadas por los malos hábitos de ejercicio. Si eres consciente de las cosas que estás haciendo mal, puedes evitar una visita al fisioterapeúta, así que no dejes que el aburrimiento saque lo mejor de ti, pégate a la cinta y rápidamente aprenderás lo que te sienta bien y mal.

Además de cambiar su rutina de ejercicios, corre al lado de un amigo para tener el impulso mental que tanto necesitas y ese elemento competitivo que tanto motiva, o sube el volumen de esa canción motivadora. Lo importante, como dice este artículo, es que busques y encuentres tu propia motivación.

Los estudios han demostrado que escuchar música a la vez que haces ejercicio, reduce el esfuerzo que percibimos y nos sentimos menos cansados.